Macollins llegó a la sede
principal en Bogotá de la Registraduría Nacional del
Estado Civil, organizadora de las elecciones, acompañada de decenas
de personas más que llevaban el mismo disfraz, incluido su compañero de
fórmula, el también abogado Leonardo Karam Helo.
"Hoy la gente, los
invisibles, los anónimos, estamos presentando nuestro nombre para regresarle
el poder a la gente", expresó Macollins, quien se autodenomina 'La
mujer de Hierro' y la 'Voz de las mujeres y la justicia'.
En la misma sede de la
Registraduría, Macollins llevó en enero más de un millón de firmas que
avalan su candidatura para las elecciones presidenciales del
próximo 31 de mayo.
Símbolo de resistencia
En 'La casa de papel',
los asaltantes utilizaban el traje rojo y las máscaras de Dalí como símbolo
de resistencia y rebelión ante el sistema, algo que Macollins y su
equipo emularon para impulsar esta candidatura que no llega ni siquiera al 1 %
de la intención de voto en las encuestas.
Macollins aseguró que su
propuesta para la Presidencia está centrada en temas como justicia, derechos
humanos y seguridad, con énfasis en los delitos que
ocurren en las calles y en el espacio digital.
La abogada ha
ganado relevancia en el último año por defender judicialmente a personajes
polémicos como el estafador David Murcia Guzmán, quien cumple una
condena de 22 años en una cárcel por los delitos de captación masiva y habitual
de dineros del público y lavado de activos, o al exnarcotraficante Carlos
Lehder, quien fue miembro del Cartel de Medellín.
Su defensa en el caso de
Murcia se hizo más notoria en febrero pasado cuando el estafador presentó
una queja disciplinaria contra el candidato presidencial del
movimiento de ultraderecha Defensores de la Patria, Abelardo de la
Espriella, por supuestamente haberlo timado hace casi 20 años, cuando era
su abogado, con 5,000 millones de pesos colombianos (unos 1.34 millones de
dólares de hoy).
Macollins también ha defendido
a los exmilitares colombianos que participaron el 7 de julio
de 2021 en el magnicidio del entonces presidente de
Haití, Jovenel Moise, y están detenidos en ese país.