WASHINGTON. – El presidente de EE.UU., Donald Trump, volvió a insistir este jueves en que cree que el Gobierno cubano «está muy cerca» de caer, pero evitó amenazar con una intervención directa durante una entrevista en un programa de radio de corte conservador.
Trump
afirmó que creía en la posibilidad de una pronta salida del Gobierno de
Miguel Díaz-Canel cuando el comentarista conservador Hugh Hewitt le
preguntó sobre el tema en una entrevista.
Sin
embargo, el mandatario no hizo alusión a una posible intervención en el terreno
al asegurar que «no se puede ejercer mucha presión» y dijo que el posible
cambio de Gobierno estaría vinculado a que La Habana está perdiendo el respaldo
económico de Venezuela, luego de que EE.UU. capturara al presidente, Nicolas
Maduro, y avanzara esta semana acuerdos políticos y económicos con el
Gobierno interino de Caracas.
Aunque
Trump evitó hablar de operaciones en Cuba, resaltó durante la entrevista
que la política de presión de su Administración sobre La Habana continuará.
El
pasado domingo, Trump ya había hecho alusión a que el país caribeño estaba «a
punto de caer», cuando en declaraciones a bordo del avión presidencial
justificó este extremo amparado en que La Habana dejará de verse beneficiado
por el petróleo venezolano.
Históricamente,
Venezuela y Cuba han mantenido una alianza política y económica estrecha desde
principios de la década de 2000, cuando el presidente Hugo Chávez firmó un
acuerdo de cooperación que convirtió a Caracas en el principal proveedor de
petróleo de la isla con precios bajos a cambio del envío de profesionales
cubanos como médicos o maestros que fueron desplegados para cumplir programas
sociales.
La
operación militar ordenada por Trump en Caracas, el pasado 3 de enero, para
capturar a Maduro dejó un saldo de 32 militares cubanos fallecidos, que
prestaban servicio como parte de las misiones de cooperación entre ambas
naciones, de acuerdo con el Gobierno cubano.
En
junio de 2025, Trump firmó un memorando para endurecer la política
estadounidense hacia Cuba, prohibiendo transacciones financieras directas o
indirectas con entidades controladas por el Gobierno, y reforzando la
prohibición de turismo a la isla, así como la supervisión de viajes y
operaciones económicas relacionadas.
