A
ocho días de que la menor fuera vista por última vez, y pese a que dos
parientes por línea materna habrían confesado presunto abuso, su asesinato y
enterrado su cuerpo, los organismos investigadores aún no han
podido establecer el lugar donde se encuentran los restos.
Los
señalados son los hermanos Rafael Rosario Núñez, alias Papito, de
52 años, y Reyes Rosario Núñez, de 43, ambos tíos abuelos de la
niña.
Según
versiones atribuidas a los detenidos, estos alegan no recordar la zona exacta
donde supuestamente enterraron a la menor, argumentando que el hecho habría
ocurrido en horas de la noche, bajo escasa visibilidad.
Guiadas
por las posibles coordenadas ofrecidas durante los interrogatorios,
las autoridades han realizado excavaciones en distintos puntos del área sin
resultados positivos.
En
el operativo participan miembros del Ejército de la República
Dominicana, la Defensa Civil y otros organismos de socorro,
utilizando drones térmicos, perros rastreadores y
personal especializado en búsqueda y rescate.
Los
dos sospechosos permanecen bajo custodia policial en la Dirección
Regional Norte de la Policía Nacional, en Puerto Plata,
mientras continúan las investigaciones.
Padre pide
justicia
Carlos
Manuel Genao,
padre de la niña, exigió que los responsables sean sometidos a la justicia y
que se aplique todo el peso de la ley.
El
progenitor de la niña se refirió al caso tras salir de un encuentro con los
investigadores, quienes le explicaron los detalles relacionados con la supuesta
confesión de los hermanos Rosario Núñez.
Incredulidad
en la comunidad
En
la comunidad de Barrero, donde desapareció Brianna Genao Rosario,
residentes expresaron dudas sobre la versión que vincula a los familiares con
la desaparición y muerte de la niña.
Aseguran
que se trata de hombres trabajadores, tranquilos y sin
antecedentes conocidos de conflictos con la ley.
El alcalde
pedáneo del paraje, Cornelio Cabrera, cuestionó la
supuesta confesión y sostuvo que esta habría sido obtenida bajo agresiones
físicas.
"Si
me están golpeando, hasta yo digo que la maté", expresó Cabrera, quien
afirmó que existen imágenes que mostrarían golpes sufridos por los
detenidos durante los interrogatorios.
En
el mismo sentido, Delma Martínez, residente de la comunidad, dijo
no creer que los familiares estén involucrados.
"Esos
hombres son serios", afirmó, al destacar que en el caso de Reyes
Rosario Núñez es lector en la capilla local.
- "No
creo que una persona de Dios pueda cometer un asesinato",
añadió.
Los
lugareños señalaron, además, que ambos sospechosos presentan supuestos
problemas de salud mental, aspecto que, a su juicio, debería ser tomado en
cuenta por las autoridades durante el proceso investigativo.
Los
comunitarios coincidieron en que su mayor anhelo es que la niña
aparezca con vida.
Sin
respuesta
Hasta
el momento, ni la Policía Nacional ni el Ministerio
Público han respondido a las denuncias formuladas por los moradores de
la comunidad de Barrero, quienes aseguran que los señalados como responsables
de la desaparición de la niña habrían sido sometidos a actos de tortura.
Asimismo,
el órgano acusador no ha ofrecido detalles sobre el proceso de
sometimiento a la justicia de los presuntos confesos asesinos. Diariolibre
