El motivo oculto que mueve la caravana de inmigrantes con rumbo a Estados Unidos

Las estimaciones son rotundas. Para el año 2050 habrá entre 150 y 300 millones de refugiados climáticos en el mundo. Personas que se verán obligadas a marcharse de sus hogares y empezar una nueva vida lejos. Y aunque esta fecha puede parecer que todavía está demasiado distante en el calendario, lo cierto es que este nuevo tipo de migrante ya se ha empezado a producir.


El cambio climático es una realidad y en Centroamérica está afectando especialmente, con un clima mucho más impredecible en el que las lluvias comienzan más tarde y son más irregulares. Como consecuencia la región ha sufrido periodos largos de sequía mezclados con lluvias torrenciales.

Desde hace unas semanas, una caravana de inmigrantes centroamericanos se dirige hacia Estados Unidos, lo que ha provocado que Donald Trump envíe más de 5.000 soldados a la frontera. Estas personas huyen de la inestabilidad de sus países y buscan empezar de cero en el país que muchas se ha denominado como “el de las oportunidades”.

La violencia o la pobreza son algunos de los factores que les han impulsado a realizar la travesía, pero también está el cambio climático, aunque normalmente ellos no lo enumeran entre las razones, tal y como cuenta The Guardian.

La mayoría de los miembros de este grupo heterogéneo son de Guatemala, Honduras y El Salvador, tres países en los que la violencia está desatada, pero donde también el modo de supervivencia es eminentemente agrario. Las cosechas y los cultivos, muy dependientes de los patrones climáticos, están siendo ruinosas en los últimos años por la ausencia de lluvias.

Muchas familias dependen económicamente del éxito de estas porque tienen invertidos todos sus recursos en ellas. El fracaso de la agricultura está provocando que se arruinen y se vean obligados a renunciar a la vida en el campo.

Normalmente el primer paso es dejar atrás sus cosechas y mudarse a las ciudades, pero allí se encuentran con otros problemas como la corrupción o la violencia. Desesperados, con necesidad de comer y de ganarse un sustento, terminan viendo Estados Unidos como la gran solución a sus problemas.

Esta caravana apenas lleva unos pocos miles de personas, pero los expertos señalan que en los próximos años la situación va a empeorar radicalmente y que entonces serán millones los que se verán obligados a marcharse, una situación grave que no tiene, de momento, solución.

Y es que mientras que el Estatuto del Refugiado habla claramente de que las personas que sufren persecución política, religiosa o de raza tienen derecho a acogerse a él, no pasa lo mismo con las razones climáticas. El refugiado climático, en términos legales, no existe, lo que obliga a actuar para adelantarse a un problema que va a seguir aumentando en los próximos años.

En el caso de América Central los expertos creen que en las tres próximas décadas cerca de 4 millones de personas se verán obligadas a abandonar sus hogares por la sequía, las inundaciones o la falta de cosechas que acabarán con el sustento de muchísimas familias.

Por eso, es urgente que los países receptores empiecen a pensar soluciones para adaptarse a unas situaciones que cada vez serán más frecuentes. Fuente:yahoo