La
decisión fue adoptada mediante un decreto aprobado en Consejo
de Ministros el pasado 20 de marzo, según reportó el diario Le
Nouvelliste. La disposición instruye al CEP a aplicar los artículos 12 y 14
del Pacto Nacional para la Estabilidad y la Organización de
Elecciones, que contemplan cambios limitados en la legislación vigente y su
posterior ratificación popular durante la primera vuelta electoral.
De
acuerdo con una fuente del organismo electoral citada por el medio, el nuevo
mandato tendrá implicaciones directas en el cronograma,
el decreto electoral y el presupuesto de las
elecciones. En ese sentido, el CEP deberá trabajar en una nueva normativa
electoral y ajustar las fechas inicialmente previstas.
La
fuente indicó que, por el momento, no está claro si el proceso de inscripción
de votantes comenzará el 1 de abril, como estaba
programado, lo que añade incertidumbre sobre la posibilidad de
celebrar elecciones en el corto plazo.
Pese
a los ajustes, el organismo mantiene previsto publicar el 26 de marzo la lista
definitiva de partidos habilitados para participar en los comicios. Un
total de 320 organizaciones políticas se inscribieron
recientemente y actualmente están siendo verificadas con apoyo de bases de
datos del Ministerio de Justicia.
Reunión
del primer ministro y organismos internacionales
En
paralelo, el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé encabezó el
23 de marzo una reunión para presentar el presupuesto destinado
a la organización de las elecciones generales.
- En el
encuentro participaron representantes del CEP, miembros del
Gobierno y organismos internacionales, entre ellos el
representante del secretario general de la ONU, el Programa de
las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Oficina de las Naciones
Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) y la Organización de Estados
Americanos (OEA).
Según
un comunicado oficial, las autoridades reiteraron su compromiso de
organizar elecciones "libres, inclusivas, creíbles y
transparentes", en medio de los esfuerzos por restablecer el orden
constitucional en el país.
Sin
embargo, la modificación del mandato del CEP introduce nuevos desafíos en
la planificación electoral, en un contexto marcado por la inestabilidad
política y las expectativas de la comunidad internacional sobre el
proceso democrático en Haití.