La conversación comenzó
cuando Mendoza, llamó a Soto durante la pretemporada para
preguntarle sobre su preparación para el Clásico Mundial de Béisbol.
Soto mencionó que estaba entrenando en
el jardín izquierdo porque su excompañero de los Padres,
Fernando Tatis Jr., estaba programado para jugar en el derecho.
Durante
el dialogo, ambos terminaron conversando sobre la comodidad de Soto en
ambas posiciones, lo que llevó a Mendoza a preguntarle si
consideraría jugar en el jardín izquierdo con los Mets.
Cuando Mendoza colgó
la llamada, se comunicó con el presidente de operaciones de béisbol, David
Stearns, quien puso en marcha el movimiento y lo informó de manera oficial
en el día de ayer.
"Llegó
un momento en que nos pareció más lógico seguir adelante",
dijo Mendoza.
Durante
sus tres temporadas anteriores como jardinero izquierdo, Soto jugó 460
partidos en esa posición. Su mejor temporada defensiva, en términos de
métricas avanzadas, fue en el jardín izquierdo en 2019, cuando
produjo un +5 en Outs Above Average (OAA)
El
patrullero quisqueyano, quien ha jugado principalmente como jardinero
derecho desde 2021, registró un -12 OAA, por encima del promedio la
temporada pasada, y se ubicó en el percentil 66 de las Grandes Ligas en fuerza
de brazo.
Su brazo será
menos importante en el jardín izquierdo, donde jugó principalmente
en la temporada 2018-19 con los Nacionales y nuevamente en 2023 con los Padres.
Mejorar
la defensa
Al
comienzo de la pasada temporada baja, Stearns mencionó
la prevención de carreras de los Mets, con
una defensa que representa una parte importante de ella, como
uno de los principales aspectos que deseaba mejorar.
Posteriormente, Stearns adquirió
a Robert para jugar en el jardín central y a Marcus
Semien para la segunda base.
Los Mets también
pedirán a dos jugadores que ocupen posiciones que nunca han ocupado de forma
significativa en las Grandes Ligas: Jorge Polanco en primera
base y Bo Bichette en tercera.