"Siendo
un Guerrero, me siento bien. Pero yo no soy uno más. Yo quiero ser mejor que
mi tío (Vladimir), y llegar al Salón de la Fama", Wilton Guerrero Jr., el nuevo
pelotero profesional de la legendaria familia beisbolera de
Don Gregorio.
Un
bono de 1.9 millones de dólares (más 50 mil dólares como beca de
estudios) es apenas un detalle que no describe en su totalidad la
motivación y el enfoque de un prospecto que tanto en la ofensiva como en la
defensa posé un talento élite.
Su
estampa en el campocorto es la de una futura superestrella.
Por sus venas corre el ADN de los Guerrero, lo cual demuestra en
su mecánica para conectar la pelota, cómo se mueve en el
plato, su carga sobre los pitcheos y la manera cómo mueve el bate, no importa
hacia donde le lancen.
"Será
por encima del promedio. Confiamos en su makeup (enfoque), y
su nivel de atleticismo que lo muestra al correr las 60
yardas en 6.2 segundos", señala Jesús Lantigua, asistente
del director de operaciones en Latinoamérica de los Piratas.
Guerrero
Jr. es considerado un "corredor 80", la máxima puntuación con
la que se mide la velocidad de los prospectos que saltan al
profesionalismo, la cual se traduce en cubrir un gran rango de espacio
defensivo, y también en generar explosividad en el corrido de las bases.
Influencia paterna
Wilton
Jr., es el mayor de los hijos de Wilton Guerrero, entrenador
de béisbol y pelotero durante ocho años en la MLB.
Cuando
tenía apenas un año y tres meses, su abuela materna le regaló un bate
plástico con una pequeña pelota. Wilton Jr.
bateaba los lanzamientos que le hacían, se tomaba un biberón de leche,
dormía por unas horas, y al levantarse pedía más pitcheos para seguir bateando.
Su
padre lo empezó a entrenar desde temprano, y ya entre los 13 y los
16 años el fallar un pitcheo que se suponía debía batear, era penalizado con un
lanzamiento pegado al cuerpo. La rectitud y la disciplina del
progenitor fueron claves en el desarrollo del jugador.
"Es
bien difícil ser padre y entrenador. Porque a veces uno actúa como
papá y a veces como entrenador. Mezclar los roles, es complicado, pero Dios nos
ha bendecido", indicó Wilton padre, que también preparará a
sus hijos Gabriel (15 años) y Joel (9) y antes fue el encargado de formar a su
sobrino Vladdy Jr.
La buena
influencia de Wilton padre, quien profesa el evangelio como
doctrina de vida, es una de las tantas razones por la que Pittsburgh está
tranquilo de que la joven promesa estuvo en buenas manos.
Parientes
destacados
Tener
a un tío que bateó de por vida .318, pegó 449 jonrones,
empujó 1,496 y fue llevado a Cooperstown es motivo de orgullo.
Pero además tener a un primo que firmó por 500 millones de
dólares, recibió el MVP de la Serie Divisional de la Liga Americana, y estuvo a
un paso de ganar la Serie Mundial, es una llama de inspiración.
Wilton
Guerrero Jr.
está en permanente comunicación con Vladmir Guerrero Jr., no
se pierde un partido de los Blue Jays, y lloró al ver cómo su primo casi se
proclama campeón mundial.
- "Mi tío me
dice que haga mis números, que ya él hizo lo que le tocaba. Vladdy me da
consejos. Me dice que afinque mejor el pie izquierdo para mejorar mi
swing. Y si no fuera por mi papá, yo no estaría aquí. Su rectitud ha
sido lo principal para mi éxito", dijo Wilton Guerrero Jr. Diariolibre