Propuesta de curas casados gana fuerza en Alemania

El papa Francisco fotografiado al finalizar el Sínodo sobre la Amazonía en el Vaticano el 27 de octubre del 2019. La propuesta de permitir curas casados en la Amazonía encuentra fuerte apoyo en Alemania, pero es resistida por los sectores conservadores de la iglesia. (AP Photo/Alessandra Tarantino, File) 
BERLÍN (AP) — La propuesta de ordenar personas casadas para compensar la escasez de sacerdotes en la Amazonía, que encuentra bastante resistencia entre los sectores conservadores de la iglesia católica, tiene fuerte apoyo en Alemania, donde muchos obispos y grupos laicos vienen presionando desde hace décadas por una liberalización de las tradiciones centenarias de la iglesia.
El Vaticano está analizando la propuesta y se espera que para fin de año el papa Francisco decida si se admitirán hombres y mujeres casadas en el sacerdocio.
El obispo Franz-Josef Bode, de Osnabrueck, Alemania, vio con buenos ojos la idea y dijo que vendría bien organizar en Europa un sínodo parecido al encuentro de obispos de la Amazonía del mes pasado para considerar el tema en el viejo continente.
“En lo que respecta al papel de la mujer en nuestra sociedad y en la situación eclesiástica, las recomendaciones pueden dar impulso a nuestros esfuerzos”, manifestó.que a su congregación le inquietan esos problemas.
“En Alemania tenemos que preguntarnos también si todavía tenemos suficientes curas célibes que puedan realizar las tareas necesarias en la comunidad”, expresó la vicepresidenta de ZdK Karin Kortmann a la Associated Press.
“Está bien considerar otras opciones sin sacrificar los principios básicos” de la iglesia, manifestó Kortmann. “La discusión del acceso de las mujeres a todos los ámbitos de la iglesia es también es un tema de credibilidad”.
Vicarios generales de 10 archidiócesis alemanas enviaron el martes una carta a la conferencia de obispos y a ZdK en la que dijeron que consideran que “es urgente, de hecho, esencial, analizar reformas fundamentales a la iglesia en Alemania”.
El cardenal Reinhard Marx, arzobispo de Múnich y presidente de la conferencia de obispos, apoyó la propuesta del sínodo de la Amazonía pero se abstuvo de pedir un reconocimiento del matrimonio en la iglesia a nivel mundial. Al finalizar el sínodo trató de calmar las expectativas en Alemania al decir que “el sínodo no fue sobre la abolición del celibato, eso no va a suceder”.
La iglesia católica ya admite curas casados en el rito oriental y en los casos en los que sacerdotes casados anglicanos, luteranos o de otras congregaciones protestantes se convierten al catolicismo. Pero si Francisco acepta la propuesta del sínodo, sería la primera vez en un milenio que sucede y podría ayudar a la iglesia a competir con iglesias evangélicas y protestantes que están ganando adeptos, sobre todo en América del Sur.
Las propuestas del sínodo, no obstante, no han sido bien recibidas por todos.
Algunos cardenales importantes han expresado su oposición, diciendo que la admisión de curas casados en la Amazonía podría tener efectos negativos a largo plazo y generar un problema mayor: Qué hacer con los curas divorciados.
La mayor parte de las críticas provienen de los sectores conservadores que expresan cada vez con más fuerza su escepticismo o su abierta oposición a Francisco. Se suman a otras críticas al papa por su manejo de temas como los abusos sexuales de los curas, denuncias de corrupción financiera en la Santa Sede y cuestiones doctrinales.
Tal vez las críticas más inesperadas son las del cardenal Marc Oullet, director de la poderosa oficina de obispos del Vaticano y asesor de Francisco. Ouellet, considerado un posible candidato a suceder al papa argentino, publicó hace poco un libro afirmando el valor del celibato entre los curas y expresando dudas de que los curas casados ayuden a resolver la escasez de sacerdotes.
Un “no” más esperado fue el del cardenal Robert Sarah, un archiconservador de Guinea que también publicó un libro poco antes del sínodo lamentando la “noche negra” que vive la iglesia como consecuencia de los abusos sexuales. Expresó asimismo dudas sobre la doctrina y la moral de los católicos e insistió en la importancia del celibato entre los curas.
“A menudo dicen que (el celibato) es solo una cuestión de disciplina histórica. Creo que se equivocan. El celibato revela la verdadera esencia del sacerdocio cristiano. Hablar de él como una realidad secundaria es doloroso para todos los curas del mundo”, sostuvo.
El cardenal Camillo Ruini, un conservador que fue vicario en Roma de Juan Pablo II y jefe de la conferencia de obispos italiana, también criticó la propuesta y dijo que “rezo por que el papa... no la apruebe”.
Ruini dijo al Corriere della Sera que era comprensible la propuesta en vista de la escasez de curas en la Amazonía, “pero creo que es la solución equivocada. El celibato de los curas es una gran muestra de la dedicación total a Dios en servicio de tus hermanos, especialmente en un contexto erotizado como el de hoy.”
Planteó que, de aceptarse a los curas casados, eso inevitablemente generará curas divorciados.
“El matrimonio de hoy encara una profunda crisis: Los curas casados y sus esposas estarán expuestos a los efectos de esa crisis y su condición humana y espiritual no podrá evitarla”, expresó.
El obispo estadounidense Richard Stika opinó que hay razones prácticas para oponerse al matrimonio en la iglesia. Indicó que muchas parroquias tienen problemas para mantener un sacerdote y no estarán en condiciones de mantener una familia entera. También podría afectar las posibilidades de traslado de un sacerdote si tiene familia.
“Si tienes una familia de seis personas”, dijo Stika a la AP, “tu prioridad debe ser tu familia, no tu parroquia”.
El obispo brasileño Mário Antônio da Silva, de la diócesis de Roraima, en la Amazonía, que asistió al sínodo, dijo que los curas casados y la ordenación de mujeres es una necesidad en la Amazonía.
“Defiendo el celibato de quienes sienten el llamado del sacerdocio, pero al mismo tiempo digo que necesitamos nuevos colaboradores en nuestras comunidades”, declaró da Silva a la AP. “La ordenación de hombres casados satisface esta necesidad, de modo que estoy a favor”.
Opinó asimismo que la propuesta no debe limitarse a la Amazonía.
“Es un proceso que debe progresar en beneficio de la madurez de nuestra iglesia”, señaló. “No solo en la Amazonía, sino también en otras partes de la iglesia, de nuestro continente y del mundo entero”.
“Queremos que el papa Francisco nos ayude a sacar esto adelante”, agregó.

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