Elías Piña y el origen de su denominación

Busto del coronel Elías Piña, a quien la provincia debe su nombre.
¡Cuántos cambios de nombre sufren nuestros pueblos, ciudades y provincias! ¡Qué afán de los gobernantes dominicanos en modificar la toponimia del país! Si los pueblos tuvieron sus nombres originales, dados por sus fundadores, no era necesario modificarlos para beneficiar u honrar a un presidente o general de turno para luego tener que cambiarlo otra vez.
Pero no. Ese afán es viejo y no ha desaparecido. Nuestra capital ha tenido cuatro nombres: Nueva Isabela, Santo Domingo, Ciudad Trujillo y ahora Santo Domingo de Guzmán. A otros pueblos les ha sucedido lo mismo. Blanco se cambió por Luperón, Las Cañitas por Sánchez, Juana Núñez por Salcedo, Las Damas por Duvergé y otros más. En cuanto a las provincias ha sido peor. Heureaux en 1896 creó el Distrito Pacificador para honrarse a sí mismo como el Pacificador de la Patria. Luego de ser provincia con ese mismo nombre, en 1925 se vino a llamar Duarte.
Parque central de Elías Piña. ( )
Trujillo fue quien más cambios hizo para gloriarse a sí mismo o a sus familiares. Creó las provincias de Benefactor, Libertador, Trujillo, Trujillo Valdez, Julia Molina y otras más.

Además del cambio de nombre de la capital de la República. Calles, avenidas, escuelas, hospitales, parques, carreteras y demás lugares geográficos recibieron los nombres para exaltar un régimen que quería glorificarse a sí mismo. Pero no todo es perpetuo como veremos.
A finales del año 1961, tras la caída del régimen de Trujillo, todos los lugares de exaltación al dictador volvieron a sus nombres originales y algunos recibieron nuevos. Había que hacerlo, pero surge de nuevo el caos toponímico para confusión de todos los dominicanos.
El tema de este pequeño trabajo es precisamente el del cambio de nombre de la actual provincia Elías Piña. Primero veamos quien fue Elías Piña para merecer ese honor.
Natural de la sección Margarita del municipio de Las Matas de Farfán, Elías Piña fue oficial del ejército libertador dominicano desde los días de la independencia, alcanzando el rango de coronel, bajo el mando del general Antonio Duvergé. En un ataque para recuperar el pueblo de Bánica, que estaba en manos haitianas, Piña murió de un disparo enemigo. Fue un personaje de segunda categoría en la historia nacional que ni siquiera era natural del pueblo que recibió su nombre.
El pequeño pueblo de Santa Teresa de Comendador fue originalmente una sección de la común de Las Matas de Farfán, provincia Azua, en la región fronteriza del país. Fue escenario de varias batallas en los años de la independencia, como las de Cachimán y Estrelleta en el año 1845. Luego de terminar las hostilidades, la región se mantuvo aislada del resto del país y sometida a frecuentes maroteos de haitianos que incursionaban en la zona para capturar reses y establecer conucos. No tenemos datos de donde viene ese nombre que fue el primero que ostentó, pero aparecía poco en la historia por muchos años, mientras que, continuando como sección de la común de Las Matas de Farfán, hasta que, en el año 1907, pasó a ser puesto cantonal, lo que implicaba que había crecido algo y por su cercanía a la frontera requería tener un puesto militar. “Comendador” es la persona que recibe una encomienda, y quizás en tiempos muy antiguos algún español se asentó en la región y recibió la encomienda de indios para usarlos en estado de semi-esclavitud, pero esto es solo una especulación.
Poco después de la caída del gobierno de Trujillo, la provincia Elías Piña cambió su nombre por el de Estrelleta, para honrar la batalla de ese nombre en la guerra de independencia dominicana que se escenificó en esa región. Ese cambio fue mediante la Ley No. 704 del año 1965, dictada por el Triunvirato que gobernaba el país en ese año. El cambio se justificó así:
Pero en el año 1972, bajo el gobierno de Balaguer hay otro cambio y de Estrelleta el nombre de la provincia se cambió por el de Elías Piña, mediante la Ley No. 342, donde se justificaba el cambio alegando que la batalla de La Estrelleta no estuvo ubicada en el territorio de esa provincia y que se merecía darle de nuevo el nombre anterior. Se decía en la ley que el coronel Elías Piña había luchado en la batalla de Cachimán, que sí estaba ubicado en la actual provincia. En esa ley también el poblado de Elías Piña, común cabecera de la provincia, pasó a su viejo nombre de Comendador. Para justificar ese cambio la ley dijo que:
Siempre se buscan justificaciones para hacer cambios, aunque sean innecesarios y que complican la vida de los ciudadanos.

En el censo nacional del año 1950 la provincia tenía 22, 013 habitantes y 20 años después, el censo de 1970 dio a la provincia 13,194 habitantes y a la común de Elías Piña 6,627. ¿Por qué había bajado tanto la población? Es que la pobreza extrema de la región obligó a muchos de sus habitantes a emigrar a pueblos donde podían conseguir trabajo y mejor nivel de vida. También hubo emigración al extranjero. La modernidad y el progreso llegan tarde a esas regiones alejadas de las grandes ciudades.

La región fronteriza dominicana continúa con atrasos, a pesar de esfuerzos oficiales y privados. Hay poco interés en abrir industrias y el turismo no acaba de arrancar, aunque en esta provincia hay lugares de interés como lo son dos parques nacionales, el de la Sierra de Neiba y el Nalga de Maco.
Hoy en día, con el nombre de la provincia afianzado en Elías Piña, con su municipio cabecera en Comendador, la provincia tenía 63,879 habitantes, según el censo del año 2010 y su municipio cabecera Comendador, 43, 971. Los otros municipios de esta provincia son Bánica, Hondo Valle, El Llano, Pedro Santana y Juan Santiago, que son pequeñas poblaciones que no pasan de varios miles de habitantes cada una de ellas.
En resumen, el viejo puesto cantonal de Santa Teresa de Comendador es ahora el municipio cabecero de la provincia Elías Piña, cuyo nombre fue cambiando a través de los años como vimos arriba. Esperemos que no haya más cambios en el futuro. La gente se acostumbra a sus nombres y no les gusta que lo cambien, al menos sin su consentimiento.
Los habitantes de nuestros pueblos y ciudades deben estar alertas para impedir que políticos sin cultura histórica se pongan a jugar con los nombres ancestrales que son parte de su patrimonio.
Bolulevard ubicado en el centro del pueblo.
Boulevard ubicado en el centro del pueblo. ( )

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