Cuando su pareja está interesada en otra persona

¿Cómo identificar esta situación?: Cuando su pareja está interesada en otra persona
Tal vez no exista una fórmula del éxito para el amor, eso que muchos anhelan pero no todos tienen, pero en cuanto a las relaciones algo que es necesario es la confianza, y cuando esta se pierde es muy difícil que un noviazgo o matrimonio tengan futuro. Es posible amar con la infidelidad emocional o por omisión, que es cuando uno de los dos fantasea o está interesado en otra persona sin haberle besado o tenido sexo.

Claro que es difícil reconocerlo, pero en caso de sospechar que su pareja está interesada o enamorándose de un tercero, estas son algunas señales que pueden ayudarle a confirmarel mal presagio que puede sufrir la relación.
Primero que todo, generalmente la otra persona no es tan inteligente como para disimular o esconder a la perfección lo que pasa, de esta manera, las tecnologías y redes sociales pueden darle una idea. Por ejemplo, después de que pasaba horas sin mirar el celular, ahora está muy atento a él, y no es por trabajo o por estudiar, al usarlo es celoso, como si no quisiera que usted viera lo que está haciendo. Igualmente, evite caer en uno de los graves problemas de las relaciones contemporáneas, exigir revisar las conversaciones.
Usted debe estar atento a cada señal, por eso, cuando le escuche hablando por teléfono, preste atención a lo qué dice y la forma en qué se expresa, ¿qué detalles le dicen que no está conversando con alguno de sus amigos? ¿es usual que charle así con alguien?
El sexo es otro detonante, si bien en las relaciones que llevan varios meses de duración el sexo puede empezar a escasear por la monotonía, también puede indicar que su novio o esposo ya no le desea mucho, que quiere estar con alguien más, o peor aún, ha tenido relaciones sexuales con un tercero, si es así, la relación está en un nivel de peligro alto.
Las discusiones podrán ser algo común en las relaciones, pero que se den frecuentemente y sin alguna razón aparente son síntoma de una relación desgastada, de que al menos uno de los dos no quiere estar ahí. Habrá un punto en el que la otra persona sugiera que es mejor “dejar así”.
La ausencia es otra clave, sus buenos días cada mañana dejarán de existir, en las noches ya no habrá ese “¿Qué tal estuvo tu día?”, empezarán a verse cada vez menos, si a caso una vez a la semana, y no tendrán planes especiales.
El contacto físico cambia, mientras hablan los dos o están frente a sus amigos, ya no se ven esos abrazos, caricias o besos veloces que denotaban profundo cariño.
Poco a poco la otra persona le parecerá un extraño, tiene diferentes gustos ahora, ya no sabe en qué anda, a qué se dedica cuando no está trabajando o estudiando, habla de diferentes cosas, de repente ya no tienen de qué hablar. Fuente:msn