Contra la soledad del anciano, la “tablet” también vale


Finlandia es uno de los países más envejecidos de Europa, con un 20,5% de sus residentes por encima de los 65 años. Con tantos ciudadanos ya en la tercera edad –en 2070 constituirán un tercio de la población–, y con una densidad de 16 habitantes por kilómetro cuadrado, a veces no es fácil llegar personalmente a todos los que necesitan asistencia, cuidado, consejo…


Por fortuna, está Internet.
The Guardian ha abordado una interesante iniciativa: las visitas virtuales. Como no hay personal médico o asistencial suficiente para llegar a todos los sitios donde viven ancianos solos, la idea es que el trabajador social, el médico o la enfermera los “visiten” a través de la pantalla de sus ordenadores. En ocasiones, se “reúnen”, vía videollamada, varios mayores para comer, y junto a ellos, también en la pantalla, está la persona que les da seguimiento y les pregunta por la medicación, los hábitos alimentarios, qué han estado haciendo últimamente, sus rutinas... Para muchos es verdaderamente estimulante.
A una octogenaria, Riitta Koskinen, estas cenas con otros y con su asistenta, la enfermera Duvi Leineberg, que dialoga con ellos desde el ordenador o la tablet, le dan la vida: “Todos comemos a la misma vez, y yo lo disfruto. La comida sabe mejor cuando estás con otros. Me ayuda a comer, y es bueno además ver a otras personas”.
Según el diario británico, solo en Helsinki hay 800 usuarios que se han apuntado a este servicio, y los enfermeros realizan unas 24.000 visitas virtuales cada mes. A finales de año, se prevé elevar el número hasta los 1.100 usuarios.

Solo en Helsinki hay 800 usuarios que se han apuntado al servicio de visitas virtuales

Además, más allá del granito de arena que el programa pone para evitar el aislamiento de los ancianos, algunos advierten una faceta económica: si una visita personal puede costarle al sistema de salud el equivalente a 44 euros, la virtual le sale por 5 euros. “En un turno de trabajo –dice la periodista–, una enfermera no presencial puede realizar 50 visitas, que saldrán un 90% más baratas que si hubiera ido tocando a la puerta de cada usuario”.
Una variante muy apreciada 
El Dr. Roope Leppänen, director del hospital de la ciudad de Espoo –vecina a Helsinki– sabe que las visitas virtuales son un buen recurso, pero no sustituyen a las tradicionales. El experto ha contestado a algunas preguntas de Aceprensa:
– ¿Cómo funciona el programa en su ciudad?
– De tres maneras. Una es la visita virtual, que complementa el cuidado “normal” en casa con la televisita. Su objetivo principal es garantizar más tiempo con el usuario, verificar que esté tomando sus medicamentos, atajar su aislamiento, etc. Esto ahorra tiempo respecto a las visitas rutinarias.
Otra variante es la telerrehabilitación, mediante la cual un logoterapeuta, un experto en terapia ocupacional u otro, utiliza la tecnología para “encontrarse” con el usuario y rehabilitarlo. Al ahorrarse tiempo de desplazamiento un sitio a otro, puede ejecutar su terapia con más intensidad.
Por último, tenemos la consulta entre profesionales: nuestros asistentes en casa pueden consultar a los médicos en el hospital. Se garantiza así un acceso fácil y confiable a los especialistas.
– ¿A cuántas personas brindan servicio?
– Para finales de año tendremos a 200 usuarios. La mayoría disfruta de un servicio “híbrido”, o sea, que por una parte reciben cuidado “normal” en casa, y por otra tienen las visitas virtuales. La telerrehabilitación solo se efectúa en muy pocos casos, aunque estamos buscando crecer en esta dirección.

En Espoo, la mayoría de los usuarios reciben cuidado “normal” en casa, al tiempo que tienen las visitas virtuales

– ¿Goza de aceptación el sistema?
– Las visitas virtuales son muy apreciadas por los usuarios, que consideran que les permite un acceso más fácil a los cuidados. El sistema es sencillo de utilizar, así que la edad no plantea aquí obstáculo alguno.
¡Todos a cenar!
El plan de las autoridades finesas para afrontar eficazmente el cuidado de un segmento cada vez mayor de población de la tercera edad, pasa por priorizar la atención en casa y no en las instituciones. Ello conlleva un aumento del número de asistentes a domicilio, que según cálculos oficiales, citados por el investigador Guy Bäckman , debe pasar de los 43.000 que eran en 2016 a 60.000 ya en 2020.
Las visitas virtuales, sin embargo, seguirán siendo una opción allí donde no den abasto los cuidadores o asistentes personales. Por eso es positivo que los mayores se familiaricen con el uso de las nuevas tecnologías, de modo que dispongan de un medio más para “aislar el aislamiento”.
En tal sentido, un equipo de expertos de la universidad de Finlandia Oriental y la de Maribor, Eslovenia, efectuaron años atrás un análisis del impacto que puede tener el conocimiento de habilidades informáticas nivel usuario entre los ancianos de ambos países. El estudio, que efectuó mediciones a decenas de individuos antes y después de que pasaran un curso de formación para manejar un ordenador, constató que, al terminarlo, referían tener un menor nivel de aislamiento.

A los mayores, el uso del ordenador “puede ayudarlos a reducir el nivel de soledad y tener un efecto positivo en su calidad de vida”

“Aunque los mayores –dice el informe– experimentan muchos problemas relacionados con la edad, que pueden reducir su interés en manejarse con las tecnologías de la informática y las comunicaciones, es importante que sean competentes en este campo, porque su uso del ordenador puede ayudarlos a reducir el nivel de soledad y tener un efecto positivo en su calidad de vida”.
Que les pregunten si no a unos cuantos ancianos de Helsinki y Espoo que, llegada la hora de la cena, se arreglan para charlar un rato con unos amigos ya no tan distantes. Fuente:aceprensa

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