Dirigentes del PRD "truenan", reclaman acuerdos.-

     SANTO DOMINGO, 12FEB13.- Dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano, que representan diferentes corrientes dentro de la organización, proclamaron su apoyo`a los esfuerzos encaminados por la Iglesia Católica y otros sectores de la sociedad civil para propiciar un diálogo que facilite una salida institucional al conflicto que afecta a esa entidad política.
     Son ellos Luis Abinader, Guido Gómez Mazara, Roberto Fulcar, Neney Cabrera, Eligio Jáquez, Antonio Almonte, Eduardo Sanz, Ángel De La Cruz, Josefa Castillo, Alexis Jiménez, Juan Mateo, José Santana (Bertico), Siquió NG De La Rosa, Leo Adames, Pedro Tineo, Jesús Vásquez Martínez y Tony Peña Guaba.

     “Nosotros, que constituimos nuevos liderazgos en el PRD, junto a miles de dirigentes y militantes perredeistas en todas las provincias, municipios y seccionales, dejamos constancia pública de nuestro compromiso irrenunciable con el PRD, su historia, sus mártires ysu lucha por la construcción de una nación de derechos, sin excluidos ni marginados”, expresa una declaración conjunta suscrita por los dirigentes  la cual fue leída en  rueda de prensa en esta Capital.
     Expresan que “la histórica bandera blanca, la impronta y la memoria del líderJosé Francisco Peña Gómez, deberán estar siempre por encima de los intereses de cualesquiera de sus dirigentes y grupos de dirigentes" y además "deben volar más alto que toda diferencia interna, y deben pesar más que el dolor y el rencor”.
     En el documento, que fue leído por Fulcar, quien es vicepresidente y director de políticas educativas del PRD, se expresa que “los acontecimientos de los últimos dos años han demostrado que resulta imposible recomponer la unidad efectiva en nuestro partido por iniciativa y voluntad de las principales fuerzas y liderazgos en conflicto, por lo que la salida a la crisis tiene que ser mediada por sectores no beligerantes que propicien el diálogo productivo, la concertación responsable y la negociación racional".
     "Consecuentemente, desde el interior del PRD nos colocamos a la disposición de dichos sectores para todo aquello que pueda coadyuvar al éxito de sus iniciativas unificadoras”, observan.
     Dicen que “esa es nuestra postura, clara y firme, de sincera vocación unitaria, convencidos de que la unidad, sin importar los sacrificios que debamos asumir para lograrla, debe constituir hoy la principal divisa de nuestra responsabilidad y nuestra ética como dirigentes del PRD, actuando en favor de todo cuando nos acerca y al margen de todo cuanto nos aleja”.
     Los dirigentes partidarios de la conciliación interna abogaron en lo inmediato “por acuerdos para una Convención pactada, la apertura y liberalización del partido y el retorno del PRD al ejercicio de una oposición firme y constructiva, puntos que podrían ser luminosos en la reforestación, a corto plazo, de la esperanza de la gran familia perredeísta”.
     “Nuestro líder, el doctor Peña Gómez, nos enseñó que el gran soberano en el PRD son sus grandes masas de militantes y dirigentes, y ellas están proclamando su anhelo de unidad y participación; derechos elementales que hoy no pueden ejercer en su propio partido. Nosotros difundiremos en el seno del pueblo perredeísta, en todo el país, estos propósitos de unidad, convención y participación”, apunta la declaración.
Y agrega que el “El Partido Revolucionario Dominicano es más que sus conflictos y más que los intereses de sus liderazgos más visibles, porque su larga y rica historia, así como suscompromisos ideológicos y políticos trascienden las agendas, los discursos y las acciones de los núcleos actualmente hegemónicos.
     “A casi dos años de celebrada la Convención Nacional que escogió la candidatura presidencial del PRD, y a más de nueve meses de las elecciones presidenciales, la organización política individualmente más votada en las elecciones de mayo 2012 se encuentra anclada en una profunda crisis que no sólo le impide desempeñar su papel de liderar la oposición y representar dignamente los intereses de las mayorías, sino que también deteriora progresivamente su imagen y amenaza con reducir su influencia política”, subrayan los altos dirigentes al fijar posición sobre la crisis del partido opositor.